Del mito del artista al oficio del escritor

En nuestras mentes, hay un ideal es ser artista. Imaginamos que un proceso de escritura es esperar pacientemente a que llegue la inspiración. Se suele creer que los escritores... bueno, que nuestros hábitos de escritura consisten en estar en bares, tomando café, fumando y rompiendo hojas en las que apenas hemos escrito unas cuantas palabras.
¿Cuál es tu motivación para escribir?
La realidad, que nos ahoga día a día como simples mortales, es muy distinta del mito del artista en nuestra mente. Por eso, quizás, idealizamos a los artistas. En nuestro día a día sostenemos procesos que nos cuestan, nos aburren.
Para olvidar tomamos vacaciones, salimos entre semana y engullimos alimentos exóticos. La rutina nos mata, nos desanima. Ser un artista, un escritor, es una forma de escapar. Ese ideal inalcanzable y hermoso que acariciamos alguna vez cada tanto cuando nos baja la inspiración ayuda a evadirse. Qué lindo sentarse en un bar, o en la soledad de tu casa (si tienes suerte de no tener niños) a escribir en ese cuaderno impoluto que has comprado hace un año y todavía no logras llenar.
Pero un día, quizás te plantees enviar un cuento a un concurso, terminar esa novela que planeaste pero jamás te sientas a escribir. Ahí es cuando caes en la realidad: necesitas disciplina para escribir.
¿Qué hábitos tienen los escritores profesionales?
Conoces la solución, pero tienes miedo de que si estableces una rutina de escritura comiences a odiar la escritura tanto como a tu rutina diaria de trabajo. Porque la solución es iniciar un proceso de escritura: largo, duro y, muchas veces, agobiante. Pero eso es también ser escritor.
Antes de dar el salto, te invito a que te preguntes qué es lo que quieres: ¿quieres pasarlo bien y escribir unas cuántas páginas el fin de semana para relajarte? O ¿quieres convertirte en escritor y terminar ese proyecto que te persigue de día o de noche?
Si lo que quieres es lo primero, ¡maravilloso! Solo te diré que compres un cuaderno lindo y una lapicera que se deslice por la hoja. Lo vas a pasar increíble.
¿Cómo sostener un proceso de escritura largo?
Si quieres terminar un proyecto de escritura de largo aliento, entonces deberás ponerte objetivos y crear hábitos de escritura que se sostengan en el tiempo:
1. Ponte objetivos claros y alcanzables. Por ejemplo, escribir un capítulo por mes o por semana, o escribir 300 palabras al día. Lo importante es que seas realista con tus objetivos de acuerdo al tiempo que puedes dedicarle a la escritura.
2. Crea una rutina. Ya tienes objetivos que son alcanzables, ahora decide cuándo, dónde y cómo. Establece un horario fijo para escribir todos los días, ojalá puedas disponer de un lugar donde hacerlo y, lo más importante: tómatelo como un trabajo que debes cumplir.
3. Diseña tu espacio. Debes disponer de un espacio donde te puedas concentrar, no tiene que ser necesariamente tu cuarto propio, pero sí puedes establecer un ritual de silenciar las notificaciones de tu teléfono por un tiempo determinado y eso ya estará creando un espacio, aunque sea virtual.
4. Da pequeños pasos. Si tu proyecto es de largo aliento, divídelo en objetivos más pequeños. Por ejemplo: si planeas una novela con 24 capítulos en total, podrías ponerte como meta dos capítulos al mes y, en un año, ¡tu primer borrador estará listo!
5. Busca comunidad y retroalimentación. Ser parte de un grupo de escritura es un gran apoyo. Tendrás la responsabilidad de avanzar porque el resto estará esperando algo de ti y, además, tendrás comentarios que te ayudarán a mejorar tu escritura.
6. Recuerda por qué lo estás haciendo. A veces, nos desmotivamos, nos cansamos y el abandono es un peligro real. Recuerda las razones por las que estás escribiendo, eso te ayudará a seguir.
7. Revisa tu plan. Siempre es bueno revisar el plan que estás llevando adelante, ver si necesita ajustes o si todo marcha viento en popa.
Quizás algunos puntos de esta lista te hagan pensar que, la final, escribir será lo mismo que tener un trabajo fijo y que esto hará que se pierda la magia que tanto te atrae de la escritura. Lo cierto es que la escritura es, ante todo, un oficio y, como en cualquier otro oficio, para convertirse en maestro hay que practicar constante e incansablemente.
No te rindas, sigue los consejos que te dejé y seguro llegarás muy lejos. Escríbeme si necesitas ayuda con tu proyecto de escritura.